lunes, 24 de noviembre de 2008

OBSERVACIÓN DEL TEJIDO MUSCULAR ESTRIADO



FUNDAMENTO TEÓRICO:

El tejido muscular estriado está presente en un tipo de músculo compuesto por fibras largas rodeadas de una membrana celular, el sarcolema. Las fibras son células fusiformes alargadas que contienen muchos núcleos y en las que se observa con claridad estrías longitudinales y transversales

Se diferencian dos tipos de tejido muscular estriado, según la voluntariedad con la que funcionan:

Músculo estriado voluntario o esquelético: Insertado en huesos o aponeurosis, que constituye la porción carnosa de los miembros y las paredes del cuerpo. Está compuesto por células multinucleadas largas y cilíndricas que se contraen para facilitar el movimiento del cuerpo y de sus partes.

Músculo estriado involuntario o cardiaco: Se forma en las paredes del corazón y también se encuentra en las paredes de los vasos sanguíneos principales adyacentes. Deriva de una masa estrictamente definida del mesénquima esplácnico, el manto mioepicardico, cuyas células surgen del epicardio y del miocardio. Las células de este tejido forman uniones terminales altamente especializadas denominadas discos intercalados que facilitan la conducción del impulso nervioso.

OBJETIVO:

El objetivo de la práctica es la correcta observación de tejido muscular estriado mediante una muestra obtenida de un trozo de carne.


MATERIAL:

- Frasco lavador
- Porta
- Cubre
- Pocillo de tinción
- Microscopio
- Azul de toluidina
- Trozo de carne
- Aguja enmangada
- Alcohol etílico


REALIZACIÓN:

Con la ayuda de la aguja enmangada se hacen surcos paralelos en las fibras, separando de este modo paquetes musculares. Desprendemos algunos y los colamos en un porta haciendo uso de las pinzas. Sobre esta muestra obtenida se ha de verter unas gotas de alcohol y esperamos a que este se evapore. Más tarde teñimos la muestra con el azul de toluidina y un poco después lavamos el exceso con cuidado de que en esta acción no perdamos la muestra obtenida. Después de esto, echamos una gota de agua sobre el tejido, colocamos el cubre y aplastamos con cuidado con el dedo para que las fibras se disgreguen correctamente. Finalmente observamos al microscopio.


CONCLUSIÓN:

Ciertamente, siendo sinceros, no puedo dar una conclusión para esta práctica ya que el día en que fue realizada no pude asistir a clase como ya quedó justificado. Supongo que tal y como sucedió en las demás prácticas de Histología, la mayor dificultad estuvo en obtener una muestra lo suficientemente buena para que se diera una buena observación de los componentes del tejido.